martes, 19 de febrero de 2013

El envejecimiento y la diabetes


El envejecimiento y la diabetes

Uno de los procesos biológicos que más intriga a cualquier persona en general y a los científicos en particular es el relacionado con el envejecimiento. Han pasado siglos de investigación en el tema que dejaron algunos conocimientos y otras frustraciones.

     Como atenuante en el tema es cierto y palpable que con el desarrollo de mejores condiciones de vida y de la mano del avance del conocimiento y de la tecnología médica, muchas más personas arriban a edades más avanzadas, aunque a la vez se encuentran con el inevitable efecto del paso del tiempo en donde surge el desarrollo de enfermedades crónicas y degenerativas y en donde la diabetes emerge como una de las enfermedades que aparecen con mayor frecuencia.

     Al mismo tiempo, parecería que las personas obesas y diabéticas experimentan una velocidad de envejecimiento más rápida que las personas no diabéticas y delgadas.

     Según los últimos estudios, la división celular es importante en el organismo para la renovación de los tejidos, habiendo a la vez un mecanismo de protección natural para prevenir la transformación tumoral y en el cual existe la denominada apoptosis (1), el envejecimiento celular, y la autofagia (2).

     Estos tres procesos existen en forma natural y en condiciones de normalidad; ese equilibrio natural se puede ver alterado por diversas situaciones en donde nuevamente la diabetes aparece como un mecanismo que condiciona un envejecimiento y ateroesclerosis precoz.

     Profundizando un poco más, y para entender mejor el tema, es bueno saber que existen una serie de estudios en los cuales la obesidad juega un rol importante pues produce sustancias tóxicas denominadas radicales libres y otras sustancias denominadas pro-inflamatorias que elevan la denominada insulinorresistencia que, con el tiempo, producen la enfermedad diabetes que, a su vez, determina un daño acelerado de los tejidos que se pueden evidenciar en el examen vascular al constatarse un deterioro de este órgano bajo la forma de aterosclerosis precoz, y con la presencia de varias sustancias consideradas como tóxicas para las células, determinando un envejecimiento acelerado de los tejidos.

     En la práctica médica clínica se ha demostrado cómo parámetros simples tienen una estrecha correlación con este proceso de envejecimiento, como por ejemplo la circunferencia de la cintura, el índice de masa corporal, o el calcio en las arterias.

(1) La muerte celular programada o apoptosis, es una forma de muerte celular que está desencadenada por señales celulares controladas genéticamente. La apoptosis tiene una función muy importante en los organismos, pues hace posible la destrucción de las células dañadas genéticamente, evitando la aparición de enfermedades como el cáncer.
(2) La autofagia es un proceso catabólico altamente conservado en eucariotas (3), en el cual el citoplasma, incluyendo el exceso de orgánulos o aquellos deteriorados o aberrantes, son secuestrados en vesículas de doble membrana y liberados dentro del lisosoma / vacuola para su descomposición y eventual reciclado de las macromoléculas resultantes.
(3) Eucariotas: Es el dominio que incluye los organismos celulares con núcleo verdadero. La castellanización adecuada del término es "eucariontes".
Fuente consultada: es.wikipedia.org


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular

lunes, 11 de febrero de 2013

Tatuaje: riesgos

Tatuaje: riesgos

El tatuaje y sus riesgos para la salud

Tendencias sociales y culturales continúan popularizando a los tatuajes, por lo que existe un incremento en el número de adolescentes que se los realiza. Aproximadamente el 10% de los adolescentes (12-18 años) tienen tatuajes. La mayoría de ellos desconocen las complicaciones relacionadas con éstos.

     Los tatuajes amateurs están compuestos por tinta o partículas de carbón que se han inyectado en la piel dando un color azul negruzco. Los tatuajes profesionales compuestos por tintas, permiten mezclar pigmentos para obtener el color deseado, por lo que el procedimiento no está exento de complicaciones, las cuales pueden estar vinculadas con la injuria (daño) del tejido o con la sustancia introducida.

     Infaltable para realizar un tatuaje, la tinta es un elemento conformado por pigmentos que no siempre son inocuos. Los pigmentos de color rojo son las sustancias que causan con más frecuencia complicaciones en la piel, aunque la reacción puede tener que ver con predisposiciones individuales, o ser "una mezcla de ambos" componentes.

     Las complicaciones asociadas a tatuajes incluyen: infecciones (hepatitis, HIV), fototoxicidad (pigmento amarillo), reacción alérgica (granulomas, liquenoide), reacción pseudolinfomatosa y rechazo inmunológico del tatuaje (reacción de hipersensibilidad retardada).

     Las reacciones alérgicas a cuerpo extraño pueden ocurrir años posteriores a la realización del tatuaje. Generalmente provocadas por el pigmento rojo, pero también puede ocurrir con el verde, rojo y amarillo.

     Varios investigadores han estudiado la toxicidad potencial de esos pigmentos, las inflamaciones y las infecciones, así como la transmisión de enfermedades como la hepatitis y el SIDA por medio de agujas infectadas, son los riesgos más difundidos de la práctica, pero no los únicos; existe el denominado 'Fenómeno isomórfico de Koebner', que consiste en "el proceso por el cual los tatuajes desencadenan enfermedades cutáneas que el individuo ya tenía, pero que no se habían manifestado". El impacto de la aguja o de la tinta sobre la piel puede desatar dolencias como la psoriasis, el liquen plano y el vitiligo, entre otras.

     Tanto el método de tatuado como la misma tinta introducida, pueden transmitir infecciones y producir reacciones inflamatorias y otros problemas de salud, de hecho, existen casos que demostraron que pueden ser cancerígenos. Esto se debe a que "las tintas están vinculadas a colorantes que se utilizan en ciertas industrias, que pueden contener productos químicos tóxicos, como metales pesados o hidrocarburos".

     Los tatuajes temporarios de henna son populares entre los adolescentes. Son relativamente baratos, fáciles de aplicar con mínimo disconfort y accesibles en áreas turísticas. Como el henna natural no se seca con facilidad en la piel, se colocan sustancias adicionales como aceites, café, té, indigo, parafenilendiamina (PPD) para disminuir el tiempo de secado y oscurecer el color.

     La dermatitis alérgica de contacto a los tatuajes de henna es un problema que se incrementa en el mundo. Estas reacciones de hipersensibilidad se manifiestan como liquenoides, eccematosas o símil eritema multiforme en el sitio del tatuaje. Las complicaciones a largo plazo incluyen hipo / hiperpigmentación postinflamatoria en el sitio del tatuaje, cicatriz y sensibilización permanente a agentes específicos. El PPD es uno de los sensibilizantes más comunes. Los tatuajes transferibles de figuras son populares en los niños y se conoce poco acerca de sus complicaciones.

     Los tatuajes cosméticos se proponen como maquillajes permanentes. Como complicaciones se reportan reacción alérgica, y fenómeno de Koebner.

     Los tatuajes traumáticos se originan de la implantación percutánea de materiales extraños como, metales, barro, etc. Deben tratarse con la remoción inmediata de las partículas extrañas.

     Los casos descriptos en la literatura dermatológica son escasos, pero las posibilidades son reales.- Es cierto que a la hora de considerar la popularidad del tatuaje y según un trabajo realizado en el Hospital Argerich (Argentina) entre 1998 y 2006, durante ese período fueron atendidos allí 21 pacientes por reacciones adversas a tatuajes. "Son un cuadro de baja frecuencia". Pero los dermatólogos coinciden sobre el mismo punto: el carácter irreversible de los tatuajes por lo que "Primero deben explicarse todo los riesgos que implica hacerse un tatuaje y luego que cuesta poco dinero hacerlo y mucho sacarlo".

     Si está planeando tatuarse, asegúrese de hacerlo con un profesional y no con un amigo porque el trabajo de los "amateurs" conllevaría cierto riesgo de contraer hepatitis C. En un análisis de varias docenas de estudios cientificos, expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) hallaron que los tatuajes que realizan personas no profesionales aumentarían el riesgo de padecer la infección hepática. En cambio, no hay evidencia de que los tatuajes realizados por profesionales acarreen ese tipo de riesgo.

     La hepatitis C sigue siendo un importante problema de salud pública en Estados Unidos, ya que entre el 75 y el 85 por ciento de las personas infectadas desarrollan infección crónica, la cual puede provocar enfermedades graves como cirrosis y cáncer de hígado. La enfermedad se contagia a través del contacto con sangre infectada.

     En Estados Unidos, hay aproximadamente 18.000 nuevos casos de infección con hepatitis C cada año, en su mayoría debido a que personas que se inyectan drogas comparten agujas o jeringas contaminadas. Pero hay otras formas de contraer la enfermedad. "Los tatuajes y perforaciones ('piercings') pueden transmitir hepatitis C y otras infecciones si son realizadas en condiciones no estériles". Por ello las personas no deberían dejar que amigos o personas que no son profesionales entrenados les hagan tatuajes o perforaciones.

     En general, las personas que se realizaron tatuajes con personas no profesionales enfrentaron un riesgo de hepatitis C entre dos y cuatro veces mayor que el promedio.

     Los tatuajes en las cárceles son un problema puntual, dado que la práctica es muy común y los prisioneros tendrían otros factores de riesgo de la hepatitis C. "Hasta la fecha no ha habido evidencia de que los tatuajes y perforaciones realizadas en salones profesionales de Estados Unidos hayan estado implicados en la transmisión del virus de la hepatitis C". En cambio, si se acude a alguien no profesional, hay ciertos recaudos que pueden tomarse. "Las agujas para perforar y para tatuar y las hojas de afeitar descartables se usan en una persona y luego se tiran. Reutilizar agujas u hojas de afeitar no es seguro".

     Para quienes piensan en tatuarse la revista científica Piel Latinoamericana, por varios dermatólogos consultados, publicó una serie de precauciones, convenientes para tener en cuenta antes de hacerse un tatuaje:

  • Evitar el uso de productos que no son seguros para la salud, como la tinta china.
  • Verificar condiciones de higiene: del sitio y del personal que realiza el tatuaje.
  • Evitar el uso de instrumentos improvisados (vidrios, puntas o varillas y tornillos calientes) por el riesgo de infecciones o quemaduras graves.
  • Verificar que el material a utilizar se encuentre esterilizado y sea de preferencia desechable antes de su uso.
  • Realizar un test de alergia al pigmento previo al tatuaje: comprobar la composición de los colorantes, fabricante, lote, fecha de elaboración y fecha de caducidad.
  • Debe existir un consentimiento informado por parte del tatuado o un representante legal en caso de menores de edad

Con el fin de evitar secuelas posteriores al tatuaje, se recomienda:
  • Evitar donar sangre por lo menos un año (OMS).
  • Verificar si no padece de alteraciones de la coagulación o cicatrización, hemofilia
  • Verificar que no utiliza marcapasos
  • Confirmar que no tiene enfermedades infecciosas como SIDA, Hepatitis A-B-C, infecciones de la piel por bacterias, hongos y virus u otras enfermedades como diabetes, epilepsia
  • Confirmar que posee vacuna antitetánica
  • Factor de discriminación al momento de incorporarse a la actividad laboral
  • Tiempo: tatuajes permanentes o temporales
  • Areas del cuerpo con mayor riesgo: boca, nariz, cuello, y órganos genitales
  • No ingerir alcohol las 24 horas previas al tatuaje
  • Realizar la depilación del área a tatuarse previamente en caso necesario
  • No retirar la costra y esperar la eliminación espontánea de la misma
  • Evitar baños de inmersión prolongada, saunas, turcos, baños de vapor durante una semana posterior al tatuaje
  • Lavado diario
  • Posterior al baño, seque suavemente la zona del tatuaje sin frotar y solicite a su médico un antibiótico tópico
  • No utilizar ropa de algodón/sintéticos durante las primeras semanas
  • No exponerse al sol por lo menos 2 meses posterior al tatuaje
Este tema también tiene su lado curioso en el cual una empresa fabricante de teléfonos celulares, intenta registrar una patente en Estados Unidos de tatuajes que vibran para advertir a sus portadores que su celular está sonando. La tecnología permitiría a los dibujos en la piel recibir las ondas magnéticas emitidas por los celulares, que generarían "estímulos perceptibles" para alertar a sus portadores de llamadas, mensajes o baterías a punto de acabarse. La gente podría recargar los tatuajes a través de potentes imanes.

     Por otro lado, en Estados Unidos, se ha observado la creciente popularidad de mensajes en la piel que informan a los servicios médicos de que el paciente tiene algún tipo de enfermedad crónica o alergia, como por ejemplo "Diabético. Tipo 2". Durante muchos años, las personas que tomaban este tipo de precauciones, han usado pulseras o colgantes, pero ambos tenían el inconveniente de que con el tiempo se rompen o son perdidos.

     Como tratamientos para la remoción de los tatuajes se han utilizado la escisión quirúrgica, dermoabrasión, criocirugía, peelings químicos y láser pero con el riesgo de secuelas cicatrizales y remoción incompleta.

     Con respecto al tratamiento con láser, la elección del láser se basa en el color de la tinta y su característica de absorción. Los pigmentos negros que absorben en el espectro rojo responderán al tratamiento con Q-switched ruby (694 nm), Q-switched alexandrita (755 nm) o Q-switched Nd:YAG (1064 nm). Las tintas azules y verdes responden al láser Q-switched ruby o al Q-switched alexandrita. Los rojos, naranjas o amarillos responden a Q-switched ND:YAG o al dye láser de 510 nm. Los tatuajes multicolores necesitan tratamiento con una combinación de láseres diferentes.

     En ocasiones la remoción no es completa debido a que el pigmento dérmico es muy profundo. Las complicaciones del láser incluyen: hipopigmentación o hiperpigmentación, alergia sistémica o reacción granulomatosa localizada, cicatrices atróficas.

     Debido a la popularidad de los tatuajes es importante estar alertas de los tipos de tatuajes como así también de las complicaciones de los mismos. Los investigadores continúan estudiando los métodos para mejorar la eficacia de la remoción de tatuajes.


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com


lunes, 9 de julio de 2012

Meningitis

Meningitis


El sistema nervioso central (cerebro-cerebelo-médula espinal) se encuentra recubierto por una membrana o “envoltorio” denominada meninge, cuando ésta se inflama constituye la denominada meningitis.


     Existen variadas causas que condicionan esta inflamación, desde gérmenes como virus, bacterias, hongos, a factores tóxicos o climáticos (insolación).

     Lo cierto es que dada la ubicación, los síntomas que se producen son notorios y es por eso que los pacientes tienen, generalmente, cefalea, que llega a ser intensa, de tipo gravitativo y que no calma con analgésicos comunes, a esto se le suma la presencia de irritabilidad del sistema nervioso central y por eso estas personas sienten una especial sensibilidad a cualquier estimulante externo, y entonces presentan fotofobia o molestia a la luz, malestar a los ruidos o a los movimientos bruscos, con la presencia de distintos grados de alteraciones de la conciencia (desde el estado de somnolencia hasta el coma).


     Además pueden tener vómitos en forma de chorro, sin náuseas, tendencia al aislamiento en oscuridad y a adquirir una típica posición en la de cama de decúbito lateral denominada en la jerga médica como en gatillo de fusil, y cuando la causa es infecciosa aparece la fiebre.


     Esta enfermedad puede aparecer a cualquier edad. El mayor riesgo de enfermar y morir por esta enfermedad radica en los menores de 5 años, remarcando a la vez, que en el caso de niños o neonatos la prevalencia ha cambiado gracias a los planes de vacunación, sobre todo para el germen Haemophilus, lo cual nos hace ponderar el valor de la vacunación.


     Siendo las más afectadas aquellas personas con ciertos déficits inmunológicos (bajas defensas) o por descuidos en el control de enfermedades infecciosas comunes como son las faringitis, las neumonías, las sinusitis, o las otitis.


     El pronóstico depende del diagnóstico y del tratamiento precoz, ya que si éstos no se corresponden en tiempo y forma la mortalidad de esta patología puede ser importante.


     El tratamiento corresponde al profesional médico dependiendo del agente causal y del estado del paciente, lo que sí está claro y es uniforme es que ante este diagnóstico el paciente debe estar internado y requiere de metodologías diagnósticas específicas, como una punción lumbar para certificar el diagnóstico y su causa específica a los fines de realizar un tratamiento correcto.


     Gracias al plan nacional de vacunación ha disminuido su incidencia, como es el caso del haemophilus (dentro de la vacuna cuádruple), y en menor medida del neumococo.


     Por ello, la prevención es fundamental en esta patología, por lo que se recomienda:

  1. Cumplir con el Plan Nacional de Vacunación.
  2. No descuidar las enfermedades infecciosas comunes, como faringitis u otitis, porque pueden ser el punto de partida de una meningitis.
  3. Evitar el hacimiento pues favorece el contagio de enfermedades.
  4. Tener prioridad en una alimentación saludable, no significa abundante o costosa.
  5. Consultar a un profesional médico y no acudir a la automedicación.
  6. Higienizar los utensilios (cubiertos-vasos-platos) con lavandina.


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com


sábado, 5 de mayo de 2012

El frío y el riesgo cardiovascular

El cuerpo humano se caracteriza por ser homeotermo, es decir, tiene mecanismos de control o de autorregulación para tratar de mantener la temperatura corporal dentro de cierta estabilidad o rangos de variación térmica, fuera de los cuales generaría alteraciones en el funcionamiento del organismo.

     Por ejemplo, cuando una persona tiene fiebre, si bien, éste es un mecanismo compensador, cuando sobrepasa ciertos valores comienzan a producirse alteraciones que afectan al sistema nervioso, cardiovascular, y al mismo metabolismo corporal, de modo tal que, a ciertos limites, hasta puede producir convulsiones y muerte.

     Con respecto, al otro extremo, es decir cuando las temperaturas corporales descienden, se produce una serie de cambios adaptativos cuyas consecuencias dependerán de la edad, del estado de nutrición, de patologías pre-existentes y del grado y la velocidad del descenso térmico.

     Tal es así que, ante temperaturas bajas, el corazón aumenta su frecuencia cardíaca (se acelera), la presión arterial aumenta, se produce vasoconstricción (1), y aumenta la agregación plaquetaria (aumenta la posibilidad de trombosis), todos estos factores explican porqué se considera que por cada grado que disminuye la temperatura, aumenta en dos por ciento el riesgo de un infarto, o que en general durante los meses de invierno se incrementa en un 20% el promedio de infartos de miocardios.

     Y si el paciente tiene enfermedades como diabetes, dislipemia (2), o es fumador, probablemente padezca problemas vasculares en los miembros inferiores (obstrucciones) que se vean agravados durante el clima frío.

     En cuanto al aparato respiratorio, las cilias que se encuentran en la nariz y que tienen como función hacer de filtro a las partículas extrañas, y la mucosa que debe calentar el aire que respiramos, se ven alteradas en su eficiencia y nos hace proclives a las inflamaciones del árbol respiratorio y por lo tanto a las infecciones del mismo.

     Pero también es necesario entender, que el aparato respiratorio y cardiovascular trabajan en conjunto, situación que explica por ejemplo la mortalidad y las hospitalizaciones en una neumonía que termina descompensando al corazón por descompensar una insuficiencia cardíaca, una arritmia.

     Es cierto que también se deben contemplar otras situaciones o enfermedades como un ACV, o una enfermedad de Parkinson, o una demencia de Alzheimer, o una artropatía (3), que durante los meses invernales parecen incrementar la inmovilidad o al mayor sedentarismo, que predisponen a las caídas que pueden generar fracturas y arrastran también riesgo cardiovasculares, como la mayor propensión de trombosis y de embolias.

     Por lo que desde el punto de vista de la prevención, es altamente recomendable incrementar la alimentación saludable basada en mayor cantidad de frutas, verduras, y legumbres; no dejar de realizar actividades físicas que probablemente durante las días fríos sean recomendables efectuarlas en lugares cerrados, como un gimnasio, o en su propio hogar en una bicicleta fija, o una cinta deslizante o caminador, por ejemplo; y por último, tratar de controlar las enfermedades cardiovasculares crónicas como la insuficiencia cardíaca, las arritmias, la hipertensión arterial, y los problemas vasculares que fácilmente nos hacen más vulnerables en épocas invernales.

(1) Vasoconstricción: Disminución del calibre de los vasos sanguíneos.
(2) Dislipemia: Las dislipidemias o dislipemias son una serie de diversas condiciones patológicas cuyo único elemento común es una alteración del metabolismo de los lípidos, con su consecuente
alteración de las concentraciones de lípidos y lipoproteínas en la sangre. En algunos países se le conoce como dislipemia, pudiéndose usar ambos términos como sinónimos.
(3) Artropatía: Enfermedad articular.

Fuentes: Gran Diccionario Salvat, Salvat Editores S.A., Barcelona, España, 1992; es.wikipedia.org


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com


lunes, 5 de marzo de 2012

Cómo nos ayudamos a estar sanos?

En principio debemos entender que el estado de salud implica una situación dinámica, en donde el organismo presenta modificaciones ante diferentes factores como el clima, la alimentación, el estrés, la actividad física, la edad, entre muchos otros, los que influyen produciendo cambios en el estado de ánimo, el estado físico, y el funcionamiento de nuestro cuerpo, y para el cual existe un complejo mecanismo de adaptación o resistencia al daño que permanentemente actúa sobre ese preciado equilibrio biológico denominado salud.

     Cuando dicho equilibrio se pierde, porque los mecanismos naturales de defensa son sobrepasados, aparece la situación de enfermedad. Pero también es bueno conocer que cada persona tiene una susceptibilidad especial de tolerancia a las agresiones, por lo que es bueno también conocerse a uno mismo.

     Por ello, es importante -por ejemplo- conocer cuál es nuestra presión arterial promedio, para que luego el profesional médico sepa interpretar mejor los síntomas, sus causas y sus consecuencias. Así, si una persona siempre tuvo presiones arteriales de 110/80 mm/Hg., y de repente se le encuentran cifras de 145/80 mm/Hg., para esa persona ese nivel será elevado; mientras que para otra persona que habitualmente tiene 140/80 mm/Hg,, tener 145/80 mm/Hg. puede no tener significación alguna.

     Lo mismo ocurre con el aparato digestivo (ritmo evacuatorio, por ejemplo), el aparato respiratorio (reacciones exageradas ante determinados alergenos), el sistema nervioso central (equilibrio, temblores, memoria, etc.), el sistema ginecológico (ritmo menstrual en las mujeres, el estado mamario por el autoexamen, el ritmo urinario en el hombre, etc.).

     De esta manera, percibir cualquier cambio en referencia al funcionalismo habitual debe llamarnos la atención y a consultar a un profesional médico, a los fines de determinar qué es lo que realmente está ocurriendo.

     Muchas enfermedades producen síntomas muy sutiles, y la mejor forma de tomarlas a tiempo es con el diagnóstico precoz, por lo que conocernos y prestarle más atención a nuestro organismo termina siendo la mejor manera de ayudar a los profesionales médicos y a conservar nuestra salud.

     Por último, recordar que el llevar a cabo hábitos de vida saludable es la mejor manera de cuidar nuestro cuerpo, por lo que una dieta variada en donde se eviten los excesos de alimentos dañinos, el realizar alguna actividad física, un control periódico y tener un plan de vacunación acorde a la edad y situación de cada uno, hará el resto para mejorar no sólo nuestra longevidad (más años de vida) sino también nuestra calidad de vida, para disfrutar de lo nuestro, de nuestros afectos y de quienes nos rodean.



Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com