viernes, 28 de octubre de 2011

Climaterio masculino

El climaterio masculino... ¿conlleva un mayor riesgo cardiovascular?

Con  el paso de los años ocurre el inevitable fenómeno del envejecimiento, y en ese sentido es necesario recordar que existe en paralelo un nivel hormonal que también varía con el tiempo.

     Es bien conocido por la población en general que en la mujer el fenómeno de la menopausia implica cambios en la calidad de vida y en su salud; pero es menester tener en cuenta que lejos de las creencias populares que ponen en dudas sobre la existencia de que en el sexo masculino también se observa un ciclo hormonal, en la actualidad existe evidencia científica seria que la considera de valor creciente, a tal  punto de considerarlo como para un control de mayor necesidad a los fines de prevenir situaciones que alteren el estado de salud.

     Así, llegar al período denominado andropausia o climaterio masculino, deja de ser sólo un fenómeno sicológico que afecta a algunos hombres, como habitualmente se cree.

     Lo cierto es que, el nivel de las hormonas sexuales varía en sus distintos momentos y que además de influir en la calidad de vida de las personas referido al ámbito de la sexualidad, también puede influir en el estado de la salud general.

     A partir de los 50 años de vida, en el hombre, en términos generales, comienza a declinar el nivel de testosterona, considerándose, que puede haber una disminución de aproximadamente un 40% entre los 50 y 80 años de edad, y esto es debido a que, con el paso de los años, se incrementa una proteína ligada a las hormonas sexuales y, por el otro, a una disminución progresiva de la producción de testosterona; proceso que se lleva a cabo con una mayor lentitud en comparación al período pos-menopáusico de la mujer.

     Evidentemente, esta disminución hormonal genera una merma de sus efectos, por lo que es natural que disminuya la libido (deseo sexual), que aparezca la disfunción erectiva, junto a otros efectos generales, como cambios en la piel, en la fuerza muscular, en la masa muscular, cambios en el estado de ánimo que a veces lleva a una mayor irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, alteraciones en el sueño, depresión, alteración en la memoria, e incremento en la posibilidad de desarrollar una osteoporosis, entre otras consecuencias.

     Lo novedoso es que en la actualidad, y contrariamente a lo que se creía, a los cambios antes mencionados se le suma que también incide en producir mayor obesidad, aumenta la insulinorresistencia, altera el sistema de coagulación, disminuye el denominado colesterol bueno o HDL, e incrementa los triglicéridos, todos factores conocidos de riesgo de enfermedad coronaria; es por ello que hoy en día se considera que la testosterona podría ser considerada como uno de los nuevos factores de riesgo cardiovascular.

     El diagnóstico resulta sencillo, pues lo que se necesita es realizar un dosaje de testosterona, cuyo valor a interpretar siempre será individual, ya que al margen de la edad cada uno tiene un nivel de testosterona y su declinación en el tiempo también depende de cada uno. De esta manera cuando hablamos de prevención, hablamos primero de conocerse uno mismo para poder entender a nuestro organismo y sus cambios en función del paso del tiempo.


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com




domingo, 23 de octubre de 2011

El magnesio y la salud cardiovascular

¿Sabías que el magnesio mejora la salud cardiovascular?


El magnesio es uno de los elementos más abundantes de la naturaleza y tiene un efecto importante en la función cardíaca, mejorando su rendimiento y, sobretodo en pacientes con cardiopatía isquémica (con enfermedad coronaria), tanto en reposo como durante el ejercicio aeróbico.

     Esto se demostró al observarse que este elemento antagoniza los efectos intracelulares del calcio en la célula miocárdica consiguiéndose una disminución del tono y de la presión arteriolar, por lo tanto, la sobrecarga del ventrículo izquierdo, además de ayudar a disminuir la posibilidad de arritmias cardíacas.

     Es así que en los pacientes con hipertensión arterial muchas veces se encuentra déficit de magnesio, que, por otro lado, condiciona una mayor falta de memoria y mayor fatiga.

     Puede encontrarse disminución de este elemento en situaciones como diarreas, en la diabetes, en quienes abusan del alcohol, o en deportistas.

     Por lo que te sugiero consumir más legumbres, vegetales de hojas verdes, y eventualmente nueces, cacao, almendras o maíz que también ayudan a reponer las cantidades necesarias de magnesio.


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com





viernes, 14 de octubre de 2011

Pancreatitis y sus síntomas

¿Qué es la pancreatitis?
     Es una enfermedad que causa una inflamación en el parénquima (1) pancreático, esto produce un dolor permanente en el páncreas. El dolor de abdomen es uno de los síntomas típicos de esta enfermedad, se acompaña de náuseas, vómitos y malestar general entre otros.

     Puede producir diabetes si la enfermedad afecta a los “Islotes de Langerhans” que es el lugar donde se sintetiza la insulina.

     Existen dos tipos de pancreatitis síntomas que son: Pancreatitis aguda, en ésta se produce una inflamación aguda del páncreas que se resuelve con el tratamiento correcto, sin dejar marca alguna para un futuro. En un porcentaje muy alto se debe al alcoholismo y en un porcentaje más bajo se debe a infecciones, fármacos o similares.

     El otro tipo de esta enfermedad es la Pancreatitis crónica, una infección mayor que, además, te deja el dolor aún después de ser corregida la causa.

     En cualquiera de los dos casos la pancreatitis viene dada porque las enzimas del páncreas son activadas masivamente, causando la rotura de los tejidos y el sangrado alrededor de ellos.


Aporte de
Sonia del Álamo, Madrid, España
Contacto: webs.amigas.8@gmail.com



(1) Parénquima (del griego científico παρεγχυμα, "sustancia de los órganos") es un término histológico que tiene diferente significado según los tejidos estudiados sean animales o vegetales.
Tejido integrado por células poco diferenciadas, con las paredes poco engrosadas. En el parénquima se realiza lo esencial de la función de nutrición. Según la función se dividen en a) acuífero, que almacena agua; b) aerífero, que facilita la circulación del aire; c) clorofílico, encargado de la asimilación, sus células contienen cloroplastos; y d) de reserva, situado principalmente en los órganos de reserva.
Fuentes: http://es.thefreedictionary.com y http://es.wikipedia.org



lunes, 10 de octubre de 2011

Qué es un M.A.P.A.?

La sigla M.A.P.A. significa "monitoreo ambulatorio de la presión arterial", también conocido como presurometría, y es un método de diagnóstico o de valoración de la presión arterial y que surge como necesidad para poder arribar a un diagnóstico más certero, y a entender cuál es el comportamiento de esa presión a lo largo de las 24 hs.


     Es sabido que en este tema de la presión arterial, existe lo que se denomina un ritmo circadiano (1) en el cual normalmente la presión arterial varía a lo largo de las 24 hs, y en donde, por ejemplo, los niveles más elevados suelen encontrarse durante el período de despertar (a la madrugada) y al atardecer.

     Para poder entender mejor su necesidad debemos recordar también que uno de los mayores problemas que existen en este aspecto de la medicina es la falta de un diagnóstico correcto, ya que el operador, o es una persona sin experiencia que tiene un aparato que no sabe manejar, o la persona que toma la presión arterial no tiene en cuenta algunos detalles técnicos, como por ejemplo, cómo colocar el manguito, o cómo considerar un valor de presión en función del estado emocional o de actividad física previa inmediata, lo que induce a errores de diagnóstico y por lo tanto de tratamiento.

     A esto debemos agregarle la situación denominada de “guardapolvo blanco” o "de consultorio", en donde el paciente, por miedo o ansiedad, hace variar transitoriamente su registro de presión, hecho que se produce en uno de cada cuatro pacientes.

     Por lo tanto, este método nos permite determinar la necesidad o no de prescribir una droga, sus dosis y horarios de administración.

     Es así que, según el tipo de respuesta tensional, a los pacientes se los clasifica en “dippers", que son aquellos que tienen un descenso nocturno de su presión de entre un 10 a un 20%, lo que se considera como normal, pero hay un grupo de pacientes que no presentan esta disminución o lo hacen en menos de un 10%, y se los denomina como “no dippers” o con hipertensión nocturna, y que representa un 25% de los pacientes, los cuales tienen más riesgo de accidentes cerebrovasculares o de hipertrofia cardíaca (aumento en el grosor de la pared del corazón).

     En el otro extremo, y tal vez por exceso de medicación o error en el horario de la toma, están los denominados “over dippers” que son aquellos que presentan una disminución de su presión arterial mayor al 20%, y son esos pacientes los que tienen lesiones cerebrales asintomáticas (infartos lacunares) (2) o eventos coronarios asintomáticos (isquemias silentes).

     Otro grupo de pacientes está representado por los “pickers”, que son pacientes que si bien presentan un descenso nocturno de su presión, luego, al despertar, les aumenta rápidamente y esa situación representa un riesgo mayor de infarto y de accidente cerebrovascular.

     Además de permitir conocer este tipo de reacciones de la presión arterial, este método nos permite calcular lo que denominamos la “carga tensional”, que es el porcentaje de tiempo que una persona tiene su presión arterial elevada, y el denominado efecto "pico-valle” de una droga, que nos permite conocer cuál es el efecto máximo (pico) de una droga y cuál es el efecto residual considerado a las 24 horas de tomada una medicación.

     De esta manera, al margen de conocer el comportamiento de la presión arterial en 24 horas, nos permite saber cuál, cuánto y cómo utilizar la medicación; y es en función de éstos y otros datos que en la actualidad se prefiere utilizar drogas con efecto prolongado a los fines de obtener una mayor adherencia al tratamiento de nuestros pacientes.

     Por último, es bueno también recordar que uno de cada cuatro pacientes tildados como resistentes a la medicación, tiene en el M.A.P.A. valores de presión considerados como normales.

     Cada día conocemos más de nuestro cuerpo y cómo funciona, por lo que tener a disposición elementos de diagnóstico que brindan información útil, nos permite no sólo cuidar mejor nuestra salud, sino también manejar mejor sus problemas.

“La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia”.




(1) Ritmo circadiano: En la biología, los ritmos circadianos (del latín "circa", que significa 'cerca' y "dies", que significa 'día') o ritmos biológicos, son oscilaciones de las variables biológicas en intervalos regulares de tiempo.
(2) Infarto lacunar: A partir de los estudios de Miller Fisher, las lagunas o infartos lacunares (IL) se definen como un tipo de derrame cerebral isquémico caracterizado por lesiones de pequeño diámetro, no mayor de 20 mm, producido por oclusión en el territorio de distribución de las arterias perforantes del cerebro (lenticuloestriada, tálamoperforante o paramediana del tronco cerebral).
(3) Isquemia silente: Síndrome coronario crónico. Se debe a una reducción aterosclerótica del flujo coronario, lo cual impide incrementar el flujo coronario durante las situaciones que, como el ejercicio, precisan un aumento del mismo. (Silente: silencioso, sosegado, tranquilo).
Fuentes:  geriatricas.com - wordreference.com - es.wikipedia.org




Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com




jueves, 6 de octubre de 2011

Diabetes

En la actualidad, la diabetes es una enfermedad que se encuentra en franco aumento en la población general y en íntima relación con otra enfermedad que también se encuentra en crecimiento continuo, como es la obesidad.


     En la Argentina la prevalencia es del 8,6%, y en pacientes mayores de 60 años asciende al 20%, con cerca de 300.000.000 de pacientes diabéticos en el mundo, presentando una leve predisposición en el hombre con respecto a la mujer.

     Se consideran dos tipos de diabetes, la tipo I que a su vez se divide en tipo A o autoinmune, porque en esta modalidad se considera un mecanismo relativamente conocido, y en donde las defensas o el sistema inmunológico juegan un rol fundamental, porque tal vez por exposición a ciertas infecciones virales o por exceso de limpieza a temprana edad que no permite un normal desarrollo inmunológico o por adicionar alimentos sólidos en los bebés prematuramente ( antes de los 4-6 meses), que puedan generar una respuesta anormal de las defensas, pueden terminar con el desarrollo de una respuesta defensiva contra el mismo organismo, y en este caso contra las células del páncreas que generan la hormona fundamental para el manejo de la glucemia o azúcar en la sangre, y de esta manera, al no haber suficiente cantidad de esta hormona se produce esta enfermedad.

     Por otra parte, existe dentro de la tipo I, la tipo B, de la cual se desconoce su causa hasta el momento. Lo cierto, es que también bajo esta modalidad, se está demostrando que están sumando los nuevos casos con este tipo de diabetes, al punto de establecerse que ese incremento llega al 4% por año.

     Por otro lado, la otra forma importante de esta enfermedad es la denominada tipo II, que representa al 90% de los diabéticos; es considerada como una enfermedad mucha más compleja que antes, ya que se la toma como una enfermedad de tipo metabólica al estar íntimamente relacionada con una serie de otras alteraciones, como la hipercolesterolemia, el ácido úrico elevado, la obesidad, trastornos de la coagulación, trastornos de las proteínas, entre otras, que tienen como consecuencia final el daño vascular (arterial), lo que genera el deterioro en prácticamente todos los órganos del cuerpo.

     Tal es así, que hoy en día la obesidad, se convierte en el principal aliado del daño, de tal forma que a la cirugía bariátrica (cirugía para bajar de peso) se le está dando más importancia al efecto preventivo sobre el aparato cardiovascular que sobre el mero descenso del peso.

     Frente a este panorama, es muy recomendable, no sólo apegarse a los hábitos de vida saludable como principal mecanismo para evitar esta enfermedad (hacer ejercicios, comer saludablemente, evitar fumar y el exceso de alcohol, entre otros aspectos), sino también hacerse un control de la glucemia (ver cómo está el nivel de azúcar en sangre).

     Así es que a toda persona con igual o más de treinta (30) años se le recomienda hacerse por lo menos una glucemia en ayunas y luego cada cinco (5) años si el valor es normal; si además existen antecedentes hereditarios, este control debe hacerse a edad más temprana, o sea que no es necesario tener síntomas para detectar la diabetes, porque en la actualidad sabemos que pueden pasar hasta diez (10) años ejerciendo efectos nocivos sobre el aparato cardiovascular y no tener ningún síntoma, por lo que cuando éstos aparecen, ya es tarde.


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com




Insuficiencia cardiaca

Cardiología


Si entendemos que el aparato circulatorio depende de una “bomba” con función impelente y aspirante de ubicación central, en un circuito de vasos similares a una verdadera “cañería de distribución”, y si además comprendemos que esa máquina de bombear (corazón) está constituido básicamente por fibras musculares, podremos a la vez deducir que cualquier inconveniente que afecte el trabajo muscular de este órgano le va a generar deficiencias en su funcionamiento, y justamente eso es lo que ocurre con el corazón y la insuficiencia cardíaca, en donde los nutrientes y el oxígeno que circulan transportados por la sangre en algunos tejidos no llegarían y en otros lo harían con dificultad.

     Uno de los aspectos importantes de este tema es que su prevalencia se encuentra en permanente aumento, por un lado por un incremento en la expectativa de vida debido a la incidencia de la tecnología, y por el otro, por el todavía permanente efecto de los factores de riesgo (como hipertensión arterial - hípercolesterolemia, etc.) que siguen dañando al corazón.

     Si bien puede afectar a personas de cualquier edad, la mayor prevalencia la encontramos a partir de los 50 años de edad, considerándose que aproximadamente el 1% de la población tiene insuficiencia cardíaca, probabilidad que se incrementa con el paso de los años, y en donde nos encontramos que, por ejemplo, entre los 70 y 85 años la prevalencia se incrementa al 7%, y por encima de los 85 años llega al 15%.

     Por otro lado, la insuficiencia cardíaca es una de las causas más frecuentes de hospitalización en mayores de 65 años.

     En cuanto a sus causas, se destacan fundamentalmente todas aquellas situaciones en donde intervienen los factores de riesgo, así la coronariopatía y la hipertensión arterial encabezan la lista de los responsables de esta entidad, sin embargo existen otras causas menos comunes, como son las infecciones, y en donde debemos mencionar a la enfermedad de chagas, al sida y a las enfermedades virósicas, también deben mencionarse a los problemas en las válvulas cardíacas, al consumo de alcohol y a la diabetes.

     Al diagnóstico se lo sospecha por los síntomas que esta afección genera, aunque es cierto que existen grados menores en donde esta enfermedad está presente y el paciente no tiene síntomas, y es en esos casos en donde el control periódico, con un profesional médico y con la tecnología actual, fácilmente puede llegar a pesquisarse esta entidad; cuando esta enfermedad progresa genera síntomas por la falla de la bomba y por la acumulación de líquidos aparecen los edemas en las piernas, y cuando éste líquido se acumula en los pulmones se produce la sensación de falta de aire, que se caracteriza por ser nocturna y durante esfuerzos leves, a esto se le suma la mayor diuresis (orina) nocturna, para luego agregarse otros síntomas como sensación de fatiga, mareos, palpitaciones, disminución del apetito.

     Los métodos complementarios de diagnósticos son fundamentales, como una radiografía de tórax, un electrocardiograma, análisis de sangre y orina, y para un mayor detalle diagnóstico un ecocardiograma o doppler cardiaco.

     En la actualidad existen tratamientos con muy buenos resultados, desde medicamentos de última generación, la rehabilitación cardíaca, pasando por las terapias de resincronización, la terapia génica, la asistencia mecánica o el transplante cardíaco.

     Lo cierto es que es fundamental controlar los tradicionales factores de riesgo (evitar el sedentarismo, promover la alimentación saludable, controlar la presión arterial, control de las dislipemias, etc.) para evitar esta situación, ya que en la actualidad está claramente demostrado la relación existente entre la insuficiencia cardiaca y estos factores, que no sólo son causa sino que también marcan un pronóstico.


Dr. José A. Nayi
Médico, Especialista en Medicina Interna
Especialista en Cardiología
Master en Medicina Vascular
E-mail: josenayi@hotmail.com